miércoles, 13 de junio de 2018

CONCILIANDO CUANDO LLEGAN LAS VACACIONES



Ya sé, me vais a decir que esto no tiene nada que ver con el #reinventarme que nutre este blog desde hace tiempo, pero es que resulta que o escribo sobre este tema o reviento…

Así que, allá voy…

A todo el mundo se le llena la boca con el tema de la conciliación y ahora que llegan las vacaciones, a todos nos pasa que nos quedamos “SOLOS TU Y YO”, jejejeje (risa nerviosa) porque… ¿Qué hacer cuando los niños disfrutan de tres meses de vacaciones y los padres apenas tenemos SOLO UNO? Pues yo os lo digo: ENCAJE DE BOLILLOS.

El pasado jueves comía con una compañera de trabajo y me comentaba como había conseguido cuadrar las vacaciones con tres hijos. “Primero las colonias - me decía - después se irán con mis padres a la playa, después con mis suegros, luego se ha cogido Pepe las vacaciones, después me las he cogido yo y por ultimo nos iremos todos juntos”. Hale, rompecabezas “apañao”.

Y es que cuando llega la época estival, los padres empezamos a sudar la gota gorda, y no precisamente por el calor (que también) si no porque vemos la que se nos avecina cuando los niños terminan el colegio… ¿Qué hacemos con ellos?

Si, si, alternativas hay muchas. De primeras a mi Santo y a mí se nos ocurren: Actividades gratuitas o de pago con el Ayuntamiento, campamentos urbanos que ofrecen centros de “naturaleza diversa”,  etc., aunque, “con la que está cayendo”,  muchas familias de padres y madres trabajadores o en paro no pueden costear el precio de las mismas.

 Entonces toca ser creativos: tardes de piscina, noches temáticas (de cine, cocinas del mundo, papiroflexia y globoflexia, manualidades…), escribir cuentos juntos, fiestas variadas (de pijamas, de búsqueda del tesoro, de disfraces, de aventuras…), y para eso además de mucha energía, se necesita algo de los que los padres carecemos: TIEMPO.

Y entonces me diréis, LOS ABUELOS SON LA SOLUCIÓN. En mi casa tengo una lámina que reza lo siguiente: los abuelos deberían ser inmortales. Nada más lejos de la realidad.  Los que tenemos la suerte de tener padres jóvenes que pueden/quieren (y a veces desean) quedarse con nuestros monstruitos, con la llegada del verano siguen ejerciendo.  Pero, si somos sinceros, no veo yo a mi suegro pintando uñas en fiestas de pijamas ni a mi madre preparando sushi para la noche temática japonesa. Es más, los abuelos también NECESITAN desconectar para coger septiembre con energías renovadas. Inmortales SI, descansados TAMBIÉN.

Recuerdo que cuando era pequeña contaba los días para que llegara el verano. Tres meses para disfrutar y con mi madre para pasarlos conmigo y con mi hermana. Mis padres alquilaban un apartamento en la playa y allí que nos íbamos nosotras tres (mi padre se quedaba de Rodriguez y venia los fines de semana). A veces solas y otras veces con unos amigos que también dejaban al padre en Madrid, y nos divertíamos sin ninguna otra preocupación.

Los vecinos y amigos con pueblo “emigraban” y no los volvíamos a ver hasta que empezaban las clases, parecía que el tiempo era igual para grandes y pequeños. Ahora… ¿Qué nos queda?: la desesperación, el llanto amargo porque es casi imposible estar ahí, al pie del cañón, durante esos  tres meses, casi eternos, que dura el verano escolar. Se nos acaban los recursos para tenerlos entretenidos.
Es más, ésta es la mejor época para hacer cosas como introducir nuevos sabores en la alimentación de los bebés, retirar el pañal a los pequeños, para enseñar a montar en bici o a nadar, y quién mejor que nosotros, sus padres, para vivir ese tipo de nuevas enseñanzas y experiencias, por qué tenemos que renunciar a ello o pasarles la pelota a OTROS.

Como digo, los abuelos dejan de ser una opción porque también necesitan sus MERECIDAS VACACIONES y llegamos a la triste realidad: con tanto comernos la cabeza perdemos los momentos de calidad veraniega con los niños. Llegamos a casa quemados del trabajo y sintiéndonos culpables por “dejarlos colocados” con otros/as y perdemos lo mejor de su infancia, los momentos de ocio y distracción, los momentos alejados del estrés del colegio, los deberes y las “odiadas” clases extraescolares  a las que, todos los días, les llevamos corriendo (de un lado para otro, de un lado para otro, recita como un mantra mi hijo el mayor).

Qué más quisiera yo poder pasarme una mañana tirada en el césped interpretando las figuras que forman las nubes con mis tres cerditos (y si el lobo se también  se apuntara seria bien recibido), hacer picnics interminables y peleas de churros en la piscina, pero NO PODEMOS, NO NOS DEJAN, porque si ambos trabajamos resulta imposible compartir TODO el verano junto a nuestros hijos.

Tengo la esperanza de que algún día los que están en la cima (gobiernos y jefes varios) se darán cuenta de que CONCILIAR es posible, pero ¿cuándo será eso?

Para rematar este lamento desesperado solo comentar un último detalle, qué contentos se nos ve cuando empieza de nuevo el colegio, solo hay que comparar caras de pequeños y de mayores a la entrada de los mismos el primer día. Triste pero cierto, vergonzoso, pues sí, pero es lo que hay.



NO PUEDO #reinventarme SI NO CONCILIO
#nomedalavida

miércoles, 16 de mayo de 2018

Noches creativas

Gracias a amorendibujos por la inspiración

Debo ser ave nocturna, pues me manejo mejor en las noches, son lo mío.

Me acuesto y según coloco la cabeza en la almohada me quedo dormida… pero a eso de las 3 de la mañana, me despierto y las ideas empiezan a fluir, las cosas por hacer, las cosas que podría hacer, las cosas que no he hecho, los proyectos que me encantaría empezar… la lista es interminable y de una cosa paso a otra, y de otra a otra y así hasta el infinito.

Mi cabeza es como la ilustración que ilustra (valga la “rebuznancia”) este post, una maraña de ideas con una misma raíz ¿POR QUÉ NO LO INTENTAS?

Pues sí, lo estoy intentando, como uno de los escalones más que debo subir para conseguir #reinventarme, estoy intentando darle salida a todos los pájaros que me rondan la cabeza, a los buenos y a los malos, y, sorprendentemente, voy consiguiéndolo, eso sí, muy pero que muy despacio.
Como una tortuguita, lenta pero segura, los proyectos van saliendo.

Por fin conseguí  tener mi rincón creativo (ahora ya solo queda decorarlo y usarlo, lo dicho, poquito a poco). Por fin conseguí colgar los cuadros y formar un gran corazón amoroso con las fotos de Mi Santo y una Servidora a lo largo de todos los años que llevamos juntos. Por fin van saliendo los kits/regalos personalizados que tanto están gustando entre la familia y amigos.

Todavía queda mucho por hacer, el trabajo se acumula en el salón, las cajas contenedoras de sorpresas se reproducen por esporas, se multiplican exponencialmente y sé que, aunque Mi Santo no lo dice, no le gusta ni un pelo ver que la casa parece un hospital robaoooo.

Esta noche me pongo a ello, más vale tarde que nunca ;)

Y mi gran proyecto, mi #REINVENCION con MAYÚSCULAS, se siente, está presente y dentro de poco, si se marchan los que se tienen que marchar, podrá ponerse en marcha (otra vez valga la “rebuznancia”) a final de verano, con la fresca.

El OTRO, el innombrable, sigue así, sin ser nombrado, porque como lo haga tres veces, al estilo Bitelchus, podría aparecer, y todavía no sería bien recibido.

Si, ando misteriosa, lo sé, pero es lo que tiene ser de las que piensan que si se cuentan los proyectos sin que se hayan puesto en marcha se gafan, y no me apetece tener a Pepe Gáfez (una de las personalidades de Alfonso Arús) rondando mi mente con el “qué mala suerte, chato”… que bastante tengo ya con “mis pájaros” como para aguantar a un canario.

#reinventarme

Lo dicho: Gracias a @amorendibujos por la inspiración.

Besos
MiCarmencita

viernes, 4 de mayo de 2018

un año y ocho meses


A veces, miro la puerta que tengo al lado de mi sitio y recuerdo cuando entrabas por ella diciendo  "AY DIOSES DE LOS ESPACIOS INFINITOS"...


Besos
Tu Carmencita

domingo, 15 de abril de 2018

ACTUALIZANDO MI DECLARACIÓN DE INTENCIONES


Hace un año, cuando ingenua de mí, cumplí los 40, me marqué una serie de metas, en aquellos momentos, bastante alcanzables a mi entender (loca estaba).

El caso es que ya ha pasado un año y.. ¿Qué ha pasado con mi “actualización”? PUES NASTI DE PLASTI…

Ahí se ha quedado todo, en el papel, o mejor dicho, en este POBRE blog… criando malvas y cogiendo polvo (lo que más rabia os dé).

Esas temibles preguntas siguen sin respuesta:

¿Qué estoy haciendo con mi vida? Por ahora: vegetar.

 ¿Me gusta la vida que estoy viviendo? Pues no, sinceramente, y poco estoy haciendo para cambiarla. Vuelvo a aclarar que, en cuanto a mi vida familiar todo es casi perfecto.
El Panceta ha entrado en la “preadolescencia” y eso es “paverloysufrirlo” pero, por lo demás, no me quejo.
Es mi vida laboral la que me trae por la calle de la amargura, la que sigue siendo un desastre, un fleco que me impide disfrutar de todo lo demás, un pelo enquistado en la pierna que no me deja disfrutar de una buena depilación.

¿Cómo puedo cambiarlo? Eso digo yoooo, ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?

La respuesta a esta última pregunta hace un año era: REINVENTÁNDOME

Y en ello estoy, pero os confieso que me está resultando la mar de difícil. De las tres metas que me marqué no creo haber conseguido mucho, pero SIGO TRABAJANDO EN ELLO.

A saber:

-    Ser una MALAMADRE a la que los tres cerditos hagan caso. Puffffffff, sin comentarios.
    Realizarme LABORALMENTE hablando. JAJAJAJAJAJAJAJA.
Ser una MILF. Esto es lo que más dificil me está resultando.

-   
Una es masoca y a riesgo de repetirme cual ajo, vuelvo a lanzar la misma promesa al viento…
 “A Dios pongo por testigo que conseguiré #reinventarme”.

Y me vuelvo a poner una fecha tope: el 15 de abril de 2019

#loconseguire



Carmi

miércoles, 4 de abril de 2018

un año y siete meses



La cerveza era tu perdición, si pudieses leer este cuadrito ahora, seguro que te descojxxxrías de la risa y espetaría "Si ya lo sabía yo"

Besos
Tu Carmencita

domingo, 4 de marzo de 2018

un año y seis meses


Querida Eva
Me encantaría haberte podido regalar esta taza.
Sigue haciéndoseme cuesta arriba tu ausencia. No creo que me acostumbre nunca.


Besos
Tu Carmencita

domingo, 4 de febrero de 2018

un año y cinco meses

Eva,
Podías llegar a ser la más borde, pero cuando cogías cariño a alguien, ya era para toda la vida.





Te seguimos echando de menos

Besos de tu Carmencita